Alpes-Budapest Etapa 2/27: Trento – Varna
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Distancia 1629_d2b3eb-4b> |
120 km 1629_7f1010-df> |
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Desnivel acumulado 1629_da607e-4a> |
+850 m aprox. 1629_2e1f5b-8d> |
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Tiempo en movimiento 1629_aa2321-33> |
6h 56 min. 1629_13fa1a-33> |
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Velocidad media 1629_880810-a1> |
17,3 km/h 1629_5d0de1-7f> |
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Track 1629_ba22d4-c6> | 1629_cc20a3-f1> |
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Dureza (Escala de dureza) 1629_f874c5-62> |
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Nos despertamos a las 6:30 de la mañana. Lo primero que hicimos fue asomarnos a la ventana para comprobar el tiempo: el cielo estaba completamente despejado y el sol prometía acompañarnos durante toda la jornada. Con buen ánimo, preparamos nuestras cosas y bajamos a desayunar a las 7:30. Por segundo día consecutivo, disfrutamos de un desayuno de campeonato, perfecto para cargar energías antes de volver a subirnos al tándem.
A las 8:40 empezamos a pedalear. Salimos en busca del Eurovelo 7 y lo tomamos en dirección norte. El trazado de hoy era sencillo y sin pérdida: bastaba con seguir las constantes señales que nos guiaban en todo momento. Durante los primeros 40 kilómetros tuvimos viento en contra. Aunque la pendiente era suave, el viento dificultaba el avance, así que optamos por tomárnoslo con calma y disfrutar del entorno.
Poco a poco, el viento fue girando y comenzó a soplarnos de lado. No era lo ideal, pero al menos nos permitió avanzar con más fluidez y sin tanto esfuerzo.

Alrededor del kilómetro 45 hicimos una pausa para reponer energía. Nos sentamos en una de las muchas áreas de picnic que se encuentran a lo largo del recorrido y aprovechamos para intentar tensar la cadena excéntrica del tándem. Sin embargo, no conseguimos desbloquear el sistema. Justo entonces, como caídos del cielo, aparecieron Bruno y Laura, una simpática pareja de italianos que también iban en tándem y se habían animado a salir a dar una vuelta. Se ofrecieron a ayudarnos, pero tampoco logramos solucionar el problema en ese momento. Sin dudarlo, nos dieron su dirección en Bolzano y quedamos en vernos en su casa a las 13:30.
Con la incertidumbre de si lograríamos tensar la cadena más adelante, reanudamos la marcha hacia Bolzano, que ya estaba en nuestros planes como parada para almorzar. Al llegar, compramos algo de comida en un supermercado y nos sentamos en un parque para comer tranquilamente.

Después nos dirigimos a casa de Bruno y Laura. Bruno nos llevó al pequeño taller que tenía montado en el trastero y, tras varios intentos persistentes, consiguió desbloquear el sistema y dejar la excéntrica perfectamente tensada. ¡Un verdadero alivio! Pasamos un rato muy agradable charlando con ellos antes de retomar la ruta.
Salimos de Bolzano en dirección a Bressanone (Brixen), siguiendo el curso del río Eisack. El paisaje fue cambiando poco a poco, con un valle cada vez más estrecho y montañoso. La ruta continuaba por un carril bici en excelente estado, y atravesamos varios túneles perfectamente adaptados para bicicletas, lo que hizo el recorrido aún más especial.
Pasamos por el pintoresco pueblo de Bressanone y encaramos los últimos kilómetros hacia Varna. Al llegar, hicimos una breve parada para comprar la cena y nos dirigimos al camping Löwenhof, donde, para nuestra sorpresa, nos informaron de que no había disponibilidad. No nos quedó más remedio que continuar tres kilómetros adicionales hasta el siguiente camping.

Estos últimos kilómetros se hicieron especialmente duros. El cansancio se notaba, el camino tenía varias subidas y, para rematar, nos encontramos con obras que dificultaban aún más el paso: tramos cortados, troncos en mitad del sendero y zonas pedregosas que nos obligaron incluso a arrastrar la bicicleta.
Finalmente, llegamos al camping Vahrn See, donde una mujer encantadora nos recibió con una sonrisa y nos indicó dónde podíamos acampar. Montamos la tienda rápidamente y preparamos la cena antes de que se hiciera de noche. Por fin, nos dimos una merecida ducha caliente que nos supo a gloria. La zona de acampada estaba en pendiente, y nos costó bastante encontrar un espacio más o menos llano para dormir. Como resultado, no logramos descansar del todo bien esa noche.
Alojamiento
Camping Vahrn See 32€ (1 tienda, 2 personas). Un camping sencillo pero limpio y bien cuidado. El único inconveniente es que la zona de acampada está en una ladera con bastante pendiente, lo que complica encontrar un espacio mínimamente llano para plantar la tienda, especialmente si, como nosotros, llegas tarde y las mejores zonas ya están ocupadas.

Nuestras recomendaciones:
- En Bolzano, merece la pena pasear por la elegante Plaza Walther, el corazón de la ciudad, y perderse por algunas de sus calles más pintorescas, como Via dei Bottai y Via dei Portici, llenas de encanto, historia y arquitectura tirolesa.
- No te pierdas las Via Bastioni Maggiori en Bressanone (Brixen).
- Si prefieres asegurarte una parcela llana, merece la pena reservar con antelación en el camping Löwenhof. Eso sí, el precio es más elevado —unos 50 € aproximadamente—, pero a cambio ganarás en comodidad y evitarás sorpresas de última hora.
- Si decides quedarte en el Camping Vahrn See, comprueba antes si la zona sigue en obras. En caso afirmativo, te recomendamos llegar por carretera para evitar los tramos en mal estado, con caminos cortados y obstáculos que dificultan el acceso en bici.


