Alpes-Budapest Etapa 22/27: Dogna – Prato Carnico
|
Distancia 2370_f22ca5-4e> |
63 km 2370_7d9e50-65> |
|---|---|
|
Desnivel acumulado 2370_5e99f3-b1> |
+586 m aprox. 2370_c7c3e7-9a> |
|
Tiempo en movimiento 2370_718c16-06> |
3h 43 min. 2370_fb1027-af> |
|
Velocidad media 2370_18cfe5-0b> |
16,9 km/h 2370_85a29f-1a> |
|
Track 2370_09dc5e-8b> | 2370_9eba13-fd> |
|
Dureza (Escala de dureza) 2370_1f2892-bd> |
![]() |
Comenzamos la jornada con la temida subida a la ciclovía Alpe Adria, aquella pendiente del 27% que nos obligó a entrar en calor de inmediato a pesar de los 11 grados matinales. Cada pedalada era un recordatorio de que las pendientes del día anterior aún dolían en las piernas, pero también nos ofrecía la primera dosis de adrenalina de la mañana.
Una vez alcanzada la ciclovía, el terreno se suavizó y los kilómetros se hicieron un auténtico placer. Pasamos por varios túneles espectaculares, el más largo de 950 m, otro de 600 m, cada uno iluminado tenuemente, ofreciendo un aire misterioso y emocionante a la ruta. El paisaje circundante nos acompañaba entre verdes montañas, el agua cristalina del río y pequeños pueblos que apenas despertaban. Una postal difícil de olvidar.

Llegamos a la estación de Resiutta, un lugar que se ha ganado nuestra admiración: los ciclistas son siempre bienvenidos, hay espacio para acampar con tienda, y también zona para caravanas. Este era nuestro plan C para alojarnos el día anterior si no encontrábamos lugar antes. Por suerte, pudimos dormir bajo techo en Dogna… y menos mal, porque con el frío que hacía, fue todo un alivio. Hicimos una breve parada para recargar agua y disfrutar del entorno antes de continuar.
Antes de llegar a Amaro, nos despedimos de la Alpe Adria y tomamos la carretera. Sin esperarlo, descubrimos la Vía Càrnia, una joya escondida: un tramo de unos 20 km de vía verde, con túneles y paisajes que quitan el aliento. La seguimos hasta Ovaro, disfrutando de cada curva, cada sombra de los bosques y cada tramo de carretera impecable.
Vía Càrnia
La Vía Càrnia es una vía verde de unos 20 km en la región de Friuli-Venezia Giulia, Italia, que conecta Amaro con Ovaro. Su recorrido atraviesa túneles, puentes y bosques, ofreciendo espectaculares paisajes de montaña y pequeños ríos. La superficie está en buen estado, ideal para ciclistas que buscan tranquilidad y seguridad lejos del tráfico de carretera. La combinación de secciones soleadas y sombreadas hace que pedalear sea muy agradable, incluso en días calurosos.

Entre Amaro y Ovaro, la ruta nos llevó a atravesar un tramo de carretera bastante tranquilo, rodeado de verdes colinas y pequeños bosques que daban sombra en algunos momentos. Pasamos por Tolmezzo, una localidad pintoresca con plazas animadas y comercios locales, donde aprovechamos para comprar provisiones y tomar un breve descanso. Continuando, cruzamos Villa Santina, un pequeño núcleo de casas tradicionales y jardines cuidados. El tramo combina asfalto y senderos tranquilos, con subidas suaves que van preparando las piernas para la última ascensión hasta Ovaro, siempre rodeados de un paisaje alpino impresionante y caminos poco transitados.
Finalmente, comenzó la última ascensión del día hacia Prato Carnico, más exigente y con algún tramo de pendiente pronunciada, pero el paisaje recompensaba cada esfuerzo: montañas imponentes y valles profundos. A menos de 2 km de Prato Carnico, hicimos una parada para comer las pastas saladas que habíamos comprado en Tolmezzo. Nos recargaron de energía justo a tiempo para afrontar los últimos kilómetros con fuerzas renovadas.
Prato Carnico
Prato Carnico es un pintoresco pueblo de montaña en Friuli-Venezia Giulia, rodeado de un entorno natural ideal para senderismo y cicloturismo. Sus calles estrechas y su arquitectura tradicional conservan el encanto de la región, mientras que la tranquilidad del lugar lo convierte en un refugio perfecto para descansar y recuperar fuerzas antes de seguir la ruta por los Alpes italianos.

Alojamiento
Albergo Ai Sette Nani 90€ (habitación doble con desayuno incluido). Reservamos por teléfono el día anterior, intentamos previamente por correo electrónico pero no respondieron. La habitación estaba muy cuidada, con baño nuevo e impecable. El personal es encantador, muy amables y dispuestos a ayudarte con lo que necesites. Cenamos en el propio hotel, disponen de menú que va cambiando según el día y que no está escrito en ninguna parte. Nos guardaron el tándem en un local a 30 m, seguro y protegido, lo que nos permitió relajarnos tras la jornada.

Nuestras recomendaciones:
- Planifica las subidas fuertes: la primera rampa de Dogna (27%) despierta las piernas de golpe; conviene ir con calor corporal y ritmo constante.
- Lleva luz y reflectantes: los túneles de la Alpe Adria y la Vía Càrnia son largos.
- Reserva alojamiento con antelación: Prato Carnico tiene pocas opciones.
- Disfruta del paisaje: la Vía Càrnia es un tramo sorprendente y poco conocido, ideal para fotos y pausas contemplativas.


