Alpes-Budapest Etapa 25/27: Pieve di Cadore – Treviso
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Distancia 2381_a045cd-72> |
118 km 2381_74d92d-7f> |
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Desnivel acumulado 2381_6b18ae-4f> |
+547 m aprox. 2381_4ec4a2-a1> |
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Tiempo en movimiento 2381_3f8ed2-ab> |
5h 45 min. 2381_20b58f-b7> |
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Velocidad media 2381_798696-6b> |
20,5 km/h 2381_d2ccf6-85> |
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Track 2381_c27b73-03> | 2381_5c50b2-6e> |
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Dureza (Escala de dureza) 2381_757867-df> |
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Comenzamos el día con un desayuno de campeonato. El hotel nos pareció bastante caro, pero Raúl decidió amortizar cada céntimo a su manera: comiendo como si cada bocado valiera oro: panecillos convertidos en mini bocatas de mortadela y salami, huevos, bizcochos, croissants rellenos, gofres con Nutella, yogures, varios vasos de zumo… Salimos con energía de sobra para afrontar la jornada.
Iniciamos la etapa descendiendo desde lo alto de Pieve di Cadore, donde estaba situado el hotel, por una carretera sinuosa y empinada que nos llevó casi hasta el río Piave. La sensación de velocidad y de libertad al bajar era increíble, con el viento golpeando la cara mientras nos adentrábamos en la tranquila carretera secundaria que discurre paralela al río y a las vías del tren. El cielo nublado apenas dejaba entrever las siluetas de las montañas de los Dolomitas, que poco a poco iban quedando atrás. Habíamos pedaleado por una de las zonas más bonitas de todo el viaje y avanzar sin mirar atrás costaba más de lo esperado; cada curva parecía guardar un último vistazo a un paisaje que nos había acompañado y marcado más de lo que imaginábamos.
Seguimos un perfil de sube y baja, atravesando pequeños pueblos y manteniéndonos fieles a las marcas de la ruta Múnich – Venecia, que están bastante bien señalizadas. Aproximadamente a los 30 km llegamos al Lago di Croché, un impresionante lago de aguas turquesa que invitaba a parar y disfrutar del paisaje.


Justo después del lago, llegó la subida del día, un repecho suave de no más de 2 km que, aunque corto, nos recordó que los Dolomitas no dan tregua. Tras coronar, un largo y rápido descenso nos condujo al Lago Morro, más pequeño pero igualmente encantador. En la bajada nos encontramos con dos ciclistas de montaña que intentaron seguirnos haciendo caballitos, pero el tándem demostró su velocidad y los dejamos atrás con una sonrisa cómplice.
Atentos al track y a las marcas de la ruta, seguimos cruzando pueblos como Vittorio Veneto y Conegliano, donde paramos en un Interspar para comprar provisiones y recargar fuerzas. Al iniciar el último tercio de la etapa, con la ciudad de Treviso como objetivo, aceleramos el ritmo y seguimos descendiendo, cruzando por última vez el Piave y dejando atrás la ruta hacia Venecia.
Llegamos a Treviso, sobre las 16:30, por carreteras secundarias que nos permitieron disfrutar del paisaje urbano y rural a la vez. Tras una ducha rápida, nos dimos un merecido homenaje con un helado en Dassie y paseamos por el centro histórico antes de cenar una exquisita pasta en Esto Bistrot, cerrando así una etapa tranquila pero muy satisfactoria.
Treviso
Treviso es una ciudad encantadora con un centro histórico lleno de canales y plazas con fachadas color pastel que evocan su pasado medieval y renacentista. Sus calles estrechas albergan cafés, heladerías y tiendas artesanales, perfectas para pasear tranquilamente. La ciudad es famosa por su gastronomía y vinos locales, ideal para disfrutar de la cultura y la cocina italiana.

Alojamiento
Locanda San Tomaso 90€ (habitación doble). Está muy bien ubicada, cerca del centro de Treviso, lo que facilita recorrer la ciudad a pie. La habitación es cómoda, funcional y bonita. Es posible dejar la bicicleta en el vestíbulo del edificio, aunque hay que subir 4-5 escalones. Reservamos vía WhatsApp 1h antes de llegar a la ciudad.
Nuestras recomendaciones:
- Planifica tus paradas para comer y aprovisionarte, sobre todo en el tramo entre pequeños pueblos, ya que no siempre hay tiendas abiertas.
- Sigue las marcas de la ruta Múnich-Venecia, pero lleva el track descargado: en algunos tramos no coinciden y es fácil desviarse.
- Disfruta de Treviso a pie, recorre su centro histórico y prueba un helado en alguna de las heladerías locales.


