Danubio-Praga-El Tirol Etapa 18/25: Salzburgo – St. Johann in Tirol
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Distancia 3286_e7a88a-b9> |
80,4 km 3286_48d17c-32> |
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Desnivel acumulado 3286_6b08e6-7d> |
+770 m aprox. 3286_c81850-bd> |
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Tiempo en movimiento 3286_a335d8-85> |
4h 40min. 3286_97fe33-1a> |
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Velocidad media 3286_106183-bb> |
17,5 km/h 3286_2d0535-22> |
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Track 3286_08a502-fc> | 3286_2885b6-d5> |
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Dureza (Escala de dureza) 3286_55980a-cd> |
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Después de un día de descanso visitando la ciudad de Salzburgo, iniciamos un nuevo rumbo y un nuevo reto. A partir de ahora el mapa se inclinaba hacia los Alpes, adentrándonos en el corazón del Tirol Austríaco. Sin embargo, antes de salir de la ciudad, tuvimos que solventar un pequeño contratiempo: la noche anterior nos quedamos sin gas mientras cocinábamos, lo que nos obligó a cenar pizza en un restaurante cercano (¡oh, qué pena!). Tras recorrer un par de tiendas sin éxito para encontrar nuestra bombona específica, tomamos una decisión rápida y práctica: compramos un hornillo nuevo con cartuchos compatibles para no volver a tener problemas.
Con la incidencia resuelta, emprendimos la marcha con entusiasmo paralelos al río Saalach, en un ascenso suave pero constante. Aunque la pendiente no era demasiado exigente, el peso que transportábamos en el tándem nos obligaba a mantener un pedaleo continuo para no perder la inercia. El camino nos sumergió en un entorno donde el rugido del río marcaba el paso, serpenteando entre laderas que cada vez se estrechaban más. Rodar tan cerca del agua nos proporcionaba una sensación de frescor constante, mientras los densos bosques de coníferas empezaban a dominar el horizonte, alternándose con praderas que parecían sacadas de un cuadro. Realizamos la mayor parte del trayecto por carriles bici perfectamente señalizados, algunas pistas forestales impecables y cortos tramos de carreteras secundarias que apenas tenían tráfico.

En el pueblo de Lofer, tras completar los primeros 50 kilómetros, paramos a comprar comida en un supermercado. Unas ensaladas preparadas y unos schnitzel fueron suficientes para contentar el estómago y recuperar fuerzas. Continuamos ascendiendo 13 kilómetros más, sintiendo cómo el valle se cerraba a nuestro paso antes de abrirse nuevamente al alcanzar el punto más alto del día, a 836 metros de altitud, en el pueblo de Waidring. En este punto estratégico, donde el valle se bifurca, pudimos contemplar la magnitud de las moles graníticas que nos rodeaban antes de elegir nuestro nuevo rumbo.

Tomamos el camino hacia el oeste y descendimos suavemente hasta llegar a nuestro destino: St. Johann in Tirol. Al llegar, por fin pudimos decir que estábamos oficialmente en el Tirol. Entramos en el pueblo sobre las 16:30h, con tiempo suficiente para instalarnos y disfrutar del entorno.
Tirol Austríaco
El Tirol austríaco es una de las regiones más espectaculares de los Alpes, donde los picos calizos se elevan sobre valles de un verde intenso. Este territorio es famoso por sus pueblos de arquitectura tradicional, con balcones de madera cargados de flores y agujas de iglesias que apuntan al cielo.
Pasamos la noche en el Camping Michelnhof, donde estrenamos nuestro nuevo hornillo cocinando uno de nuestros menús típicos: pasta con carne. Las vistas desde allí eran espectaculares y se respiraba una tranquilidad absoluta. Como broche de oro a la jornada, aprovechamos una de las divertidas cabinas de teleférico que el camping tenía habilitadas como zona de estar para echar una partida al juego de mesa que compramos semanas atrás en Cham.


Alojamiento
Camping Michelnhof 28€ (2 personas, 1 tienda). El Camping Michelnhof nos pareció un lugar excepcional, destacando por su ambiente relajado y sus vistas privilegiadas de las montañas del Tirol. Lo más original del sitio eran sus zonas de estar en antiguas cabinas de teleférico, que ofrecían un refugio acogedor y diferente para pasar el rato. Las instalaciones eran modernas y limpias, contando además con una zona de lavandería interior con un gran tendedero, algo extremadamente útil para los cicloturistas. Aunque el terreno de acampada no era del todo llano, al no haber demasiada gente pudimos escoger un buen sitio sin problemas.

Nuestras recomendaciones
- Gestión del ritmo: El ascenso por el Saalach es constante; es mejor mantener una cadencia cómoda que intentar subir rápido, ya que el peso del equipo se hace notar en las subidas prolongadas.
- Parada en Lofer: Este pueblo es el lugar perfecto para reabastecerse, ya que después el terreno se vuelve más exigente y las poblaciones son más pequeñas hasta llegar a destino.
- Disfrutar de las instalaciones del camping: No os perdáis el detalle de las cabinas en el camping; son espacios únicos para pasar el rato si el tiempo refresca al caer el sol.


