Alpes-Budapest Etapa 11/27: Budapest – Komárom
|
Distancia 1951_9f6fd3-7f> |
144 km 1951_c4c056-5b> |
|---|---|
|
Desnivel acumulado 1951_0f5a73-9c> |
+283 m aprox. 1951_ffaf2b-02> |
|
Tiempo en movimiento 1951_2a7e51-43> |
6h 46 min. 1951_bf60f2-54> |
|
Velocidad media 1951_cedd00-e7> |
21,2 km/h 1951_fab281-c7> |
|
Track 1951_0219f0-8c> | 1951_bd9031-be> |
|
Dureza (Escala de dureza) 1951_83c9c9-34> |
![]() |

Aunque queríamos salir bastante temprano para evitar el caos de la ciudad, no pudimos hacerlo hasta las 08:15 h, ya que hasta las 8 h no podíamos acceder al parking. Enseguida llegamos al Puente de las Cadenas, lo cruzamos y seguimos por el lado izquierdo del Danubio hasta el puente que nos lleva a la Isla Margarita. La cruzamos de sur a norte y nos recibió como un pequeño oasis en medio de la ciudad, sin apenas tráfico, con gente corriendo, en bicicleta o haciendo deporte, un lugar tranquilo en el que se respira mucha calma.
Isla Margarita – Budapest
Situada en pleno río Danubio entre Buda y Pest, la Isla Margarita tiene aproximadamente 2,5 km de longitud. Es un espacio lleno de zonas verdes, parques, piscinas y pistas deportivas, ideal para correr, pasear o simplemente desconectar del bullicio de la ciudad. Se puede acceder fácilmente desde ambos lados de la ciudad mediante puentes como el Puente de las Cadenas o el Puente Árpád. Perfecta para una pausa durante una ruta en bicicleta o para disfrutar de un día al aire libre en Budapest.

Salimos por el lado derecho del río y, poco después, volvimos a cruzar al izquierdo. Al principio el carril bici estaba algo irregular, con tramos de tierra, hasta que se volvió totalmente asfaltado. Pasamos por chiringuitos, zonas de playa y clubs de canoa, aunque a esas horas apenas había movimiento.
Circulábamos por una carretera bastante transitada, siguiendo paralelos al río Danubio por el lado izquierdo tal como marcaba nuestro track, pero las señalizaciones del Eurovelo nos indicaban desviarnos por un puente en otra dirección. Como la carretera por la que íbamos estaba muy concurrida, decidimos seguir la ruta del Eurovelo y cruzar el puente. Tras unos pocos kilómetros llegamos a un pequeño puerto, donde había que tomar un ferry para continuar hacia la población de Vác, al otro lado del río. Al llegar, la taquilla estaba desierta y vimos el barco en la otra orilla. Según el horario, entre mayo y septiembre los ferries deberían ser más frecuentes… pero mientras estuvimos allí nos dio la sensación de que ese horario no se cumplía del todo. Al menos, ese día no se cumplío.
Cuando el ferry llegó a nuestra orilla, el revisor nos indicó que sólo se podía pagar en efectivo. Nosotros no llevábamos florines pero nos permitieron pagar en euros, eso sí, con comisión. Los billetes costaban unos 6 € en florines, y nos cobraron 10 €. Estamos seguros de que esto varía según el día y/o el revisor, no es un precio fijo ni escrito en ningún sitio.

Al cruzar, nos encontramos con un carril bici estupendo que seguimos hasta llegar a Eslovaquia. También hubo algunos tramos de carretera, pero fueron cortos. Aún en territorio húngaro, decidimos parar a comer en el restaurante «Tandem» con el que nos topamos justo en el camino. Es un sitio muy pintoresco, con mobiliario de todo tipo: rústico, asientos de avión, los lavabos están literalmente en un autobús… Pedaleamos unos pocos kilómetros por Eslovaquia hasta que llegamos a Štúrovo, donde cruzamos de nuevo al lado izquierdo por un puente, entrando otra vez en Hungría. El río Danubio hace de frontera natural entre los dos países.

Seguimos los kilómetros restantes por Hungría hasta llegar al Camping Solaris de Komárom. Nos recibió una chica muy simpática que nos informó enseguida de que teníamos incluida la entrada a los baños termales.
Montamos la tienda rápidamente y nos pusimos los bañadores, listos para disfrutar de nuestra tarde de spa. Aprovechamos hasta el último minuto y, después, seguimos con las tareas obligadas del campista: ir al supermercado, preparar la cena y organizar todo para la noche.
Alojamiento
Camping Solaris 36,60 € (1 tienda, 2 personas). Nos alojamos en este camping que incluía la entrada a los baños termales, lo que fue una auténtica maravilla después de pedalear todo el día. Las parcelas eran amplias y cómodas para montar la tienda sin problemas. No usamos las duchas del camping porque utilizamos las de los baños termales (ojo porque ¡algunas son de agua caliente y otras de agua fría!) pero los baños en general estaban muy limpios y bien cuidados. Además, había mesas exteriores y una cocina compartida con fogones y nevera en una sala interior, perfecta para preparar la cena mientras nos resguardábamos del fresquito de la noche.
Nuestras recomendaciones:
- Si vas a cruzar al lado derecho del Danubio, ten en cuenta que los horarios del ferry pueden variar según la temporada y que solo se puede pagar en efectivo o con comisión si pagas en euros. Nuestra recomendación, es que lleves florines en efectivo para no tener problemas.
- Si quieres ahorrar tiempo, puedes seguir toda la etapa por el lado izquierdo del río, de esta manera, recortarás kilómetros y evitarás las esperas en el ferry. Planea según tus necesidades.
- No te olvides de aprovechar la entrada incluida a los baños termales para relajarte después de la etapa; son perfectos para recuperar fuerzas y cerrar el día con broche de oro.


