Alpes-Budapest Etapa 24/27: Lago Dobbiaco – Pieve di Cadore
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Distancia 2379_aefdec-3f> |
61 km 2379_e7d7d2-fb> |
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Desnivel acumulado 2379_5454ed-9a> |
+497 m aprox. 2379_eb7929-06> |
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Tiempo en movimiento 2379_6d36bf-a2> |
3h 48 min. 2379_565d86-27> |
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Velocidad media 2379_ccaab6-0d> |
16 km/h 2379_c4c788-d4> |
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Track 2379_fff591-36> | 2379_8b91cb-42> |
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Dureza (Escala de dureza) 2379_317397-f5> |
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Comenzamos el día con muchísimo frío. La noche había sido dura: el termómetro se desplomó y, a pesar de dormir con ropa térmica, chaqueta y hasta guantes, el frío logró colarse por cada rincón de la tienda. Desayunamos en los pasillos del edificio principal del camping para entrar en calor y recogimos la tienda rápidamente. Eso sí, el lago, precioso.

Pedaleamos enfundados con dos chaquetas, guantes largos y mallas largas térmicas sobre el culotte. Fue, sin duda, el día más frío del viaje. En el valle, el sol se resistía a aparecer, y el aire gélido nos golpeaba sin tregua. Tras cuarenta minutos pedaleando, finalmente los primeros rayos de sol nos alcanzaron. Sentir el calor en las manos y los pies fue un alivio indescriptible.
La ruta seguía perfectamente señalizada hacia Cortina d’Ampezzo, y nos llevaba por un entorno de postal: bosques espesos, lagos de agua turquesa y montañas que parecían no tener fin. Pasamos junto al Lago di Landro, con sus aguas serenas reflejando los picos, y seguimos ganando altura hasta alcanzar el Passo Cimabanche (1.530 m), el punto más alto del día.

Desde allí comenzó un descenso espectacular. La pista de tierra serpenteaba entre montañas, con vistas que dejaban sin aliento. Cada curva ofrecía un nuevo ángulo, una nueva razón para detenerse y mirar.
Al llegar a Cortina d’Ampezzo, dejamos el carril bici para adentrarnos en el pueblo. Cortina, conocida como la “Reina de los Dolomitas”, es un enclave elegante, rodeado de cumbres majestuosas. Sus calles están llenas de cafés, tiendas de montaña y hoteles con encanto, y aún conserva ese aire de estación alpina clásica. Paseamos un rato, disfrutando de su ambiente animado, aunque volver a la vía verde nos costó una buena subida.
Cortina d’Ampezzo
Famosa estación alpina del norte de Italia, Cortina d’Ampezzo está rodeada por los Dolomitas, Patrimonio Mundial de la UNESCO. Fue sede de los Juegos Olímpicos de Invierno de 1956 y acogerá de nuevo los de 2026. Su centro combina lujo y tradición, con tiendas deportivas, pastelerías y terrazas con vistas a las montañas. Es también punto clave de paso para cicloturistas y senderistas que atraviesan la región

Continuamos el descenso, pasando por Vito di Cadore y Vodo di Cadore, pueblos tranquilos donde el sonido del río acompaña el pedaleo. En Tai di Cadore hicimos una parada para comer algo antes de afrontar el último tramo.
El día terminó en Pieve di Cadore, tras una subida exigente hasta el hotel, situado casi en lo alto del pueblo. Las piernas ardían, pero la satisfacción de haber cruzado otro tramo de los Dolomitas lo compensaba todo.

Alojamiento
Hotel Giardino 125€ (habitación doble con desayuno incluido). Habitación amplia, baño antiguo pero limpio. Disponen de una habitación para guardar bicicletas. El desayuno buffet es muy completo y variado, con opciones dulces y saladas: embutidos, quesos, pan recién hecho, bollería, fruta y yogures. Nos pareció caro, pero era el más económico de la zona, así que resultó la mejor opción disponible. Hay que tener en cuenta que no reservamos con antelación.
Nuestras recomendaciones:
- Lleva ropa de abrigo: las temperaturas en el valle son bajas, incluso en verano.
- Disfruta de la bajada: el tramo hasta Cortina es de los más espectaculares del viaje. El paisaje es increíble.
- Ten en cuenta el frío nocturno para elegir alojamiento: dormir en tienda puede resultar duro en esta zona.
- Si dispones de tiempo, aprovecha para subir al Cima Tofana con el teleférico Freccia nel Cielo, que te lleva hasta 3.244 m, la cima más alta de la zona y la tercera más elevada de los Dolomitas.


