Alpes-Budapest Etapa 26/27: Treviso – Vicenza
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Distancia 2387_0796b8-94> |
95 km 2387_9b7888-01> |
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Desnivel acumulado 2387_60250a-10> |
+107 m aprox. 2387_3d1cc6-a7> |
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Tiempo en movimiento 2387_e09484-32> |
5h 07 min. 2387_f7eea5-b7> |
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Velocidad media 2387_006681-f9> |
18,4 km/h 2387_1f8d4e-5a> |
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Track 2387_caf365-3b> | 2387_17f387-75> |
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Dureza (Escala de dureza) 2387_4e4dd9-70> |
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Comenzamos a pedalear a las 9 de la mañana, atravesando el centro de Treviso, que nos despidió con sus calles estrechas y canales llenos de encanto. Enseguida enlazamos con el carril bici para salir de la ciudad: todo estaba perfectamente señalizado y la infraestructura era tan generosa que, incluso cuando empezó a llover apenas diez minutos después de arrancar, la salida fue sorprendentemente cómoda.

La primera parte del día fue una recta interminable de unos 26 km, una antigua vía férrea militar convertida hoy en una pista de tierra impecable. Esta línea, utilizada desde la Primera Guerra Mundial y activa hasta la Segunda, avanzaba entre árboles que nos protegían bastante de la lluvia, haciendo la pedalada tranquila y agradable.
A la altura de Loreggia, poco antes de Camposampiero, dejamos atrás la gran recta y seguimos enlazando carriles bici hasta Padova. Entramos por el norte, pasando por la zona universitaria, con un paseo muy agradable paralelo a las facultades. Luego nos dirigimos al centro para visitar algunos de sus puntos más emblemáticos: las plazas delle Frutte y delle Erbe, la Basílica de Sant’Antonio y el Prato della Valle. También aprovechamos para comer algo rápido y recargar energías antes de seguir.
Padova
Padova es una ciudad histórica y vibrante en el Véneto, famosa por su universidad centenaria, el Prato della Valle, y las plazas “delle Frutte” y “delle Erbe”. La Basílica de Sant’Antonio, un impresionante ejemplo de arte religioso, es visita obligada. La ciudad combina calles peatonales, canales y patios universitarios, perfecta para recorrer en bicicleta o a pie y disfrutar de su ambiente cultural.

De nuevo en ruta, seguimos las señalizaciones hacia Vicenza, esta vez paralelos al río Bacchiglione, en el camino de San Antonio. Pasamos por el tramo conocido como “Vía del Saludo”, y paramos para comer algo y descansar en unos bancos del camino. Los últimos 30 km fueron prácticamente todo por carril bici asfaltado, pedaleando con fuerza para llegar a Vicenza antes de que la lluvia volviera con intensidad y con la idea de poder visitar el Teatro Olímpico.
Vicenza
Vicenza es conocida como la ciudad de Palladio, con numerosos palacios renacentistas y el Teatro Olímpico, joya del Renacimiento. Su centro histórico tiene calles elegantes y plazas tranquilas, ideal para pasear.
Sobre las 15:30, llegamos a Vicenza. Tras una ducha rápida, nos dirigimos al Teatro Olímpico, una joya arquitectónica que merece la visita, aunque sea corta. Para terminar el día, disfrutamos de un gelato en la heladería Brustolon y, con la lluvia cayendo de nuevo, pedimos pizzas que nos trajeron directamente al hostal.

Alojamiento
Ostello Olimpico Vicenza 67€ (habitación doble con desayuno buffet). La habitación es moderna y sencilla, nosotros reservamos habitación privada pero también tienen disponible habitaciones compartidas. El recepcionista fue muy amable. Pudimos guardar el tándem en la sala de lavandería. Disponen también de lugar específico para bicicletas, aunque el tándem no cabía allí.

Nuestras recomendaciones:
- Visitar Padova: el Prato della Valle y la Basílica de Sant’Antonio son imprescindibles.
- No perderse el Teatro Olímpico en Vicenza, obra maestra del Renacimiento. Sin duda, vale la pena la visita.
- Heladería Brustolon: Un Clásico Imprescindible. Disfruta de un gelato artesanal en un establecimiento genuino que ha detenido el reloj. Su sabor auténtico y su ambiente de antaño hacen de esta heladería una parada obligatoria que no puedes perderte.


