Camino de Santiago Etapa 2/18: Tàrrega – Fraga
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Distancia 1833_9b9b63-a3> |
83,2 Km 1833_f2977b-7c> |
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Desnivel acumulado 1833_6ca6f3-bb> |
+359 m aprox. 1833_398904-98> |
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Tiempo en movimiento 1833_0f2d49-68> |
4h 40 min. 1833_d0c47a-4e> |
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Velocidad media 1833_c3d538-11> |
17,9 km/h 1833_56dd76-c4> |
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Track 1833_fc460b-9a> | 1833_5401e7-5c> |
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Dureza (Escala de dureza) 1833_1b3c47-a6> |
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Salimos temprano de Tàrrega, bien descansados y con el tándem ya en plena forma, gracias a la reparación del día anterior. El aire era frío, y la luz suave de la mañana nos acompañó mientras dejamos atrás los últimos tramos urbanos y retomamos la ruta hacia el oeste.

El paisaje empezó a cambiar. La vegetación se volvió más seca y abierta, los pueblos más dispersos, y el terreno bastante más llano que el día anterior. Rodamos entre campos de cultivo, olivos y pequeñas masías, disfrutando de un tramo muy agradable y tranquilo.
A los 48 km llegamos a la ciudad de Lleida, la cual cruzamos sin apenas detenernos. A partir de ahí, tocó seguir avanzando por caminos rurales junto al río Segre, cruzando a Alcarràs y llegando hasta Fraga, nuestro destino final.
Al llegar a Fraga, Raúl se dió cuenta de que había perdido uno de los dos tornillos que sujeta la cala del pedal. Era domingo y , evidentemente, no había ninguna tienda de bicicletas abierta donde poder conseguir un recambio. Valoramos la opción de retrasar la salida del día siguiente para buscar una solución por la mañana, pero enseguida descartamos la idea: al día siguiente tenemos que cruzar los Monegros… y hacerlo en pleno agosto no deja mucho margen. Cuanto antes salgamos, mejor; no podíamos permitirnos estar pedaleando bajo ese sol implacable pasada la media mañana.


Después de darle algunas vueltas, se nos ocurrió una solución improvisada: usar uno de los tornillos del portabidón para fijar la cala. Aunque el tornillo era algo más largo y sobresalía un poco, no llegaba a molestar demasiado en la planta del pie, y permitió pedalear sin problema. Además, el bidón se mantuvo en su sitio con el tornillo restante, así que la jugada nos salió bastante bien.
Una vez resuelto el contratiempo, respiramos aliviados. Como casi siempre, el ingenio y las ganas de seguir adelante vencen al infortunio.
Fraga marcó un punto de transición en nuestro viaje: dejamos atrás Catalunya y entramos de lleno en Aragón, donde el paisaje y la atmósfera empezaban a tener un aire distinto. Al día siguiente, nuevas tierras y nuevas historias nos esperaban.
Alojamiento
Hicimos noche en el Hotel Casanova, en uno de los pocos alojamientos que encontramos. Se trata de un hotel sencillo y cómodo dónde pudimos descansar en condiciones. Además, nos permitieron dejar el tándem en uno de los comedores que tenían cerrado.
Nuestras recomendaciones:
- Presta atención a las previsiones meteorológicas: en invierno puede hacer mucho frío y en verano mucho calor en las grandes llanuras que se recorren (nosotros tuvimos suerte y, especialmente por la mañana, tuvimos hasta frío en agosto). También se recorre una zona bastante ventosa que puede dificultar el avance.
- Lleva siempre tornillería de recambio para piezas fundamentales, como las calas de las botas.
- El itinerario recorre pocos puntos interesantes, más allá de algunos bonitos pueblos y la ciudad de Lleida. A nosotros nos resultó algo monótono.


