Danubio-Praga-El Tirol Etapa 1/25: Donaueschingen – Hausen Im Tal
|
Distancia 3240_8b444d-eb> |
74,5 km 3240_e1feff-f2> |
|---|---|
|
Desnivel acumulado 3240_e4c7ef-24> |
+293 m aprox. 3240_316b93-62> |
|
Tiempo en movimiento 3240_e8f566-4d> |
3h 13min. 3240_df72a8-db> |
|
Velocidad media 3240_0a11ad-fe> |
23,5 km/h 3240_e5a159-34> |
|
Track 3240_7aad80-5e> | 3240_19679e-11> |
|
Dureza (Escala de dureza) 3240_3ebf80-5d> |
![]() |
Iniciamos la ruta en Donaueschingen, punto simbólico donde nace el río Danubio, tras haber pasado la noche en un camping a las afueras (Camping Riedsee). Aunque era pleno verano, el termómetro se desplomó por la noche y pasamos bastante frío. Para llegar al punto exacto del nacimiento del Danubio pedaleamos unos kilómetros en sentido inverso, con la emoción de iniciar una gran aventura justo donde el río empieza su largo viaje hacia el mar Negro. Aquellos primeros metros fueron especiales: la sensación de comenzar algo grande se hacía palpable en cada pedalada mientras el viento nos empujaba suavemente a favor.

Donaueschingen y la DonauRadweg
Donaueschingen es el punto simbólico donde nace el río Danubio, uno de los grandes ríos de Europa, que recorre más de 2.800 km hasta el mar Negro. Desde aquí arranca la DonauRadweg, también conocida como Eurovelo 6, una de las rutas cicloturistas más populares del continente. El trazado es mayoritariamente llano, muy bien señalizado y completamente ciclable, ideal para disfrutar del paisaje sin prisas.
Desde allí nos incorporamos definitivamente al EuroVelo 6 / Donauradweg, una ruta ciclable perfectamente señalizada que seguiríamos buena parte del día. La pista, junto al río y a salvo del tráfico, nos permitió rodar con calma, alternando tramos entre praderas abiertas y pequeños bosques ribereños que ofrecían una luz suave y paisajes muy fotogénicos. Disfrutamos muchísimo del entorno, con el ruido del agua como banda sonora y el encanto de las casas alemanas salpicando el paisaje: algunas tradicionales, con fachadas decoradas y flores, y otras más modernas, todas con un nivel de detalle que invitaba a detenerse y mirar.

A mitad de etapa hicimos una parada para comer en un restaurante turco, regentado por un señor encantador que, sin saberlo, nos transportó por un momento a nuestra estancia en Turquía. Pedimos un pide y un dürüm, una elección perfecta para reponer fuerzas antes de los últimos kilómetros.
El tramo final hasta Hausen im Tal fue tranquilo, entre campos verdes que parecían no tener fin. Llegamos sobre las 14:45, con la sensación de haber estrenado la ruta de la mejor manera posible: sin prisas, disfrutando de cada paisaje y con muchas ganas de que lo que viniera después fuera igual de inspirador.
Después de montar la tienda junto al río, paseamos por el pequeño pueblo —apenas cuatro casas— y disfrutamos de un helado en una food truck del camping, momento perfecto para cerrar la tarde. La noche fue fría, con temperaturas entre 6 y 8 grados, recordándonos que incluso en verano las noches ribereñas en el sur de Alemania pueden ser frescas.

Alojamiento
Camping Wagenburg 25€ (2 personas, 1 tienda). Este camping sencillo pero con un encanto especial está situado directamente a orillas del río Danubio, en pleno corazón del Naturpark Obere Donau, rodeado de altos acantilados y naturaleza pura. Tiene una zona amplia para acampar y las instalaciones son sencillas pero prácticas. La ducha funciona con monedas (1€).
Nuestras recomendaciones:
- Comenzar la ruta en la fuente del Danubio merece la pena: es un inicio muy especial.
- Aunque la etapa es sencilla, llevar algo de abrigo resulta imprescindible: las noches pueden ser frías incluso en verano.
- Disfrutar sin prisas del entorno: es una etapa ideal para rodar tranquilo y observar los pueblos.


