Danubio-Praga-El Tirol Etapa 25/25: Zúrich – Donaueschingen

Distancia

85 km

Desnivel acumulado

+960 m aprox.

Tiempo en movimiento

5h 13min.

Velocidad media

16,3 km/h

Track

Wikiloc o komoot

Dureza (Escala de dureza)

5-6 Duro
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Llegó el último día, la última etapa y los últimos kilómetros de este gran viaje. Pese a que barajamos la posibilidad de dar un rodeo mayor y pedalear dos o tres días más, la previsión meteorológica era nefasta: se anunciaban lluvias fuertes y una bajada brusca de las temperaturas. Por ello, decidimos que era el momento de poner rumbo al punto de inicio.

Ese día empezamos a pedalear más tarde de lo habitual, alrededor de las 9:30; se estaba maravillosamente bien en aquella cama y, tras las últimas noches en campings de terreno mejorable, necesitábamos un descanso reconfortante. Tal y como habíamos previsto el día anterior, el inicio fue una subida constante, remontando los kilómetros que habíamos descendido para entrar en la ciudad. Nos dirigimos en todo momento hacia el norte, pasando cerca del aeropuerto de Zúrich y cruzando la frontera alemana. El cielo seguía completamente nublado y la lluvia hizo acto de presencia en varios momentos, especialmente a mediodía.

Los primeros 50 kilómetros fueron bastante llanos y no supusieron un gran esfuerzo físico, aunque el paisaje era mayoritariamente urbano. Sin embargo, en cuanto llegamos al río Rin, todo cambió. Lo cruzamos en Eglisau, un pueblo con mucho encanto con casas preciosas asomadas al río. En ese momento nos despedimos del Rin, pensando que sería la última vez que lo viéramos ese año, pero estábamos equivocados por completo. Poco después, nos toparíamos con una de las partes más salvajes del río: las Cataratas del Rin (Rheinfall).

Arquitectura tradicional suiza a orillas del Rin en Eglisau.

Fue muy curioso porque, al llegar a Neuhausen am Rheinfall (el pueblo ubicado en la orilla norte), empezamos a escuchar un estruendo de agua muy potente, pero no veíamos nada ya que estábamos en un parque rodeados de árboles. Al principio no le hicimos demasiado caso y casi pasamos de largo, pero como el ruido era cada vez más fuerte, decidimos acercarnos a ver qué era. En cuanto nos asomamos al borde del pueblo, la imagen fue espectacular: nos encontramos de frente con las Cataratas del Rin, el salto de agua más caudaloso y grande de Europa. Casi nos perdemos esa maravilla por no desviarnos unos metros.

Cataratas del Rin

Las Cataratas del Rin, situadas en Suiza septentrional, son el mayor salto de agua de Europa central. Tienen 150 metros de ancho y 23 metros de altura, con un caudal que en verano resulta impresionante. En el centro de las cataratas destaca una enorme roca que ha resistido la erosión durante milenios. El entorno cuenta con miradores espectaculares y el Castillo de Laufen, que vigila desde lo alto la fuerza atronadora del agua.

Sintiendo la fuerza ensordecedora de las Cataratas del Rin.

Nos quedamos un buen rato allí, hipnotizados, observando la fuerza brutal con la que caía el agua. Era impresionante ver los colores que se formaban con la espuma y el sonido ensordecedor que lo envolvía todo a su alrededor; te hacía sentir realmente pequeño ante tal despliegue de la naturaleza. Tras disfrutar de ese espectáculo, paramos a comer en un McDonald’s de la zona; no teníamos ganas de buscar mucho más y, como estaba lloviendo, necesitábamos algo rápido y práctico.

Una parada rápida, práctica y barata antes de afrontar el último tramo.

Después de esta visita tan inesperada como impresionante, continuamos por una carretera secundaria hacia el norte con una pendiente constante durante unos 10 kilómetros. Al llegar a Bargen SH, la carretera secundaria desapareció y nos tocó elegir entre dos rutas: tomar una pista asfaltada que cruzaba el monte con pendientes muy exigentes o seguir paralelos a la carretera principal por una vía de servicio con un firme impecable. Siguiendo ciegamente las indicaciones de nuestro mapa, acabamos subiendo esas «cuestas del infierno» por la variante del monte, ignorando la alternativa que, aunque fuera un trayecto algo más largo, seguro que resultaba mucho más llevadera.

Pese al esfuerzo, coronamos el último puerto y nos supo a gloria. Ya en tierras germanas, el desnivel se volvió mucho más amable. Pedaleamos lentamente los últimos kilómetros hasta el parking del camping donde nos esperaba el coche, saboreando cada metro y recordando las mil aventuras vividas en estas 25 etapas y los más de 2000 kilómetros recorridos. Por suerte, el coche seguía donde lo dejamos; montamos el tándem en el techo (si queréis saber cómo lo transportamos, lo tenéis aquí explicado) y pusimos rumbo a casa, nos esperaban unos 1150 kilómetros de carretera por delante.

Misma ubicación, 25 etapas después y mil aventuras en las alforjas.

Alojamiento

Fin de la ruta: No pernoctamos en esta etapa; al llegar a Donaueschingen, cargamos el tándem en el coche y emprendimos el viaje de regreso a casa.

Nuestras recomendaciones

  • Cataratas del Rin: No paséis de largo por Neuhausen. El estruendo os guiará hacia un espectáculo natural imprescindible.
  • Eglisau: Un lugar perfecto para una foto rápida desde el puente antes de encarar el tramo final hacia Alemania.
  • Logística en Bargen SH: Tened cuidado con el GPS. Aunque ambas opciones están asfaltadas, la vía de servicio es mucho más cómoda; la pista del monte tiene rampas que pueden ser demoledoras al final de un viaje.
  • Logística vehículo: Si, como nosotros, llegáis en vuestro vehículo privado, una muy buena opción es dejarlo en la zona de parking que hay justo delante del Riedsee Camping.

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