Selva Negra Etapa 6/8: Triberg – Titissee
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Distancia 3946_a5bfa0-d1> |
78,22 km 3946_82368e-a6> |
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Desnivel acumulado 3946_2d7d73-a9> |
+1.400 m aprox. 3946_14c3ae-7b> |
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Tiempo en movimiento 3946_ed66e6-82> |
No registrado 3946_a973cf-fa> |
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Velocidad media 3946_7471c6-97> |
No registrado 3946_1a3f63-4c> |
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Track 3946_6a4425-3e> | 3946_75d037-1e> |
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Dureza (Escala de dureza) 3946_056342-17> |
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Si hay una etapa que recordaremos siempre por su dureza y belleza, es esta. Más de 1.400 metros de desnivel positivo acumulado, algo que nunca habíamos afrontado con alforjas. Una jornada de puertos, bosques infinitos y alguna que otra sorpresa en el camino.
Empezamos el día de la única manera posible: quemando el helado de la noche anterior. Salir de Triberg no admite calentamientos; son 400 metros de ascenso vertical, sin un solo llano y con una pendiente pronunciada que te pone a prueba desde el primer pedalazo. Tras coronar este primer puerto, la recompensa fue un descenso rápido hasta Villingen, donde paramos a recuperar fuerzas con unos zumos de maracuyá que nos supieron a gloria.

El camino nos tenía reservada una sorpresa antes de llegar a Brigachtal. Teóricamente debíamos cruzar un puente sobre el río Brigach, pero nos encontramos con un socavón enorme. Mientras tres alemanes que iban delante decidieron cargar sus bicis y cruzar por mitad del río, nosotros optamos por buscar una ruta alternativa.

Tras una parada técnica en Braunlingen para recargar energías con unas pizzas, empezamos la ascensión al segundo gran puerto del día. Fueron 25 kilómetros de ascenso constante por un camino espectacular, rodeados de bosque y nada más que bosque. Es un tramo donde la civilización desaparece y te sientes realmente pequeño. Judith no dejaba de pensar en qué tipo de fauna (¡osos, lobos o leones!) podía aparecer entre tanta espesura, lo que le dio un «plus» de motivación para no dejar de pedalear.

Hicimos cumbre en Eisenbach y disfrutamos de 10 kilómetros increíbles pedaleando por encima de los 1.000 metros de altitud. Las vistas desde allí arriba compensan cada gramo de sudor. El broche de oro al esfuerzo fue un descenso espectacular entre praderas verdes en dirección a Neustadt. Al llegar, debido a unas obras en el carril principal, tuvimos que improvisar una ruta alternativa por un carril bici paralelo a la carretera que nos condujo directamente a nuestro destino: el famoso Titisee.

Alojamiento
Llegamos sobre las 17:00h y bordeamos el lago hasta el camping. Teníamos pensado quedarnos dos noches, pero la experiencia no fue la mejor. El camping de Titisee nos pareció bastante descuidado: estaba muy sucio y plagado de telarañas con arañas de un tamaño considerable. Aunque los locales parecían cenar en el restaurante con total normalidad rodeados de ellas, nosotros no nos sentimos nada cómodos y decidimos que una noche era más que suficiente.
Nuestras recomendaciones
- Gestión de la energía: Si vas a hacer esta etapa, desayuna fuerte y no escatimes en paradas para hidratarte. El primer puerto nada más salir de Triberg es demoledor.
- El factor psicológico: Los 25 km de bosque cerrado tras Braunlingen pueden hacerse largos si no estás acostumbrado a la soledad del monte. ¡Disfrutadlo, es la esencia pura de la Selva Negra!
- Titisee: El lago es precioso y merece la pena bordearlo en bici, pero si sois escrupulosos con el tema de los insectos en los campings, revisad bien las opiniones actuales antes de decidir dónde plantar la tienda.


