Danubio-Praga-El Tirol Etapa 10/25: Strašice – Praga
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Distancia 3270_5fe8bd-a7> |
79 km 3270_b6b7d3-fc> |
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Desnivel acumulado 3270_b5657a-05> |
+307 m aprox. 3270_fee12b-ac> |
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Tiempo en movimiento 3270_f896c7-3b> |
3h 28min. 3270_0e435a-0f> |
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Velocidad media 3270_57d52e-bc> |
22,8 km/h 3270_fa6558-94> |
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Track 3270_5016ba-de> | 3270_848ab4-a0> |
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Dureza (Escala de dureza) 3270_bcf17b-4c> |
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Empezamos la jornada sobre las 9:00 h con unos 12 grados, aunque el cielo despejado prometía que las temperaturas por fin subirían. Tras disfrutar de un rico y abundante desayuno en la pensión de Strašice, salimos disparados hacia nuestro objetivo. Fue una etapa fugaz: la combinación de un desnivel muy favorable y las ganas de llegar a la capital hicieron que rodáramos a una media de 22,8 km/h. De hecho, íbamos tan concentrados y rápidos que, al llegar, nos dimos cuenta de que ni siquiera habíamos parado para echar fotos por el camino.
El terreno nos facilitó mucho la marcha, ya que gran parte del recorrido transcurrió por carreteras secundarias en perfil de bajada. La última parte de la entrada a la ciudad la realizamos por carril bici, siguiendo el curso del río Moldava y sus afluentes, lo que nos regaló una llegada muy fluida.
Alcanzamos el centro de Praga sobre las 12:30 h y chocamos de frente con la realidad de la gran ciudad: estaba abarrotada de turistas.

Praga
Praga, conocida como la «Ciudad de las Cien Torres», es una de las capitales más bellas de Europa. Su centro histórico es Patrimonio de la Humanidad y destaca por su arquitectura que mezcla estilos gótico, barroco y renacentista. El Río Moldava es el eje vertebrador de la ciudad, y cruzar sus puentes es una experiencia obligatoria para cualquier visitante que quiera sentir la magia de Bohemia.
Resultó imposible rodar por las zonas más turísticas debido a la gran afluencia de gente así que decidimos ir directos al hotel para dejar el tándem a buen recaudo por unos días. Tras comer en un restaurante tailandés, nuestra primera misión fue localizar la lavandería más cercana; una vez resuelto el trámite, dejamos ya toda la ropa limpia secándose en la habitación. Como habíamos decidido quedarnos en la ciudad tres noches, dedicamos aquella primera tarde a pasear con calma por el centro, disfrutando de los primeros contactos con la capital.

Los siguientes dos días los dedicamos por completo a exprimir la ciudad. Visitamos el Ayuntamiento y sus fascinantes subsuelos, el Museo Técnico Nacional, el sobrecogedor cementerio judío y sus diferentes sinagogas (la Vieja-Nueva, la Española…). No faltaron en nuestro recorrido los grandes imprescindibles: el Reloj Astronómico, el Castillo —donde entramos al curioso museo del juguete—, la estatua de Kafka y, por fin, el icónico Puente Carlos. También hubo tiempo para el ocio más inesperado, como cuando terminamos tomando unos cócteles en un pub de temática terrorífica.

Alojamiento
Hotel Petr 226,80€ (3 noches en habitación doble con baño privado). Habitación sencilla, no demasiado amplia. . Un punto crítico fue la gestión del tándem: el personal nos permitió guardarlo en un almacén, pero el acceso fue complicado. Tuvimos que bajarlo por unas escaleras que eran bastante empinadas, lo que nos obligó a maniobrar con mucho cuidado y esfuerzo para lograr meterlo en el almacén. Mientras que con una bicicleta normal no habría habido problema, con las dimensiones del tándem fue todo un reto. En cuanto a la ubicación, aunque no era céntrica, el hotel estaba bien comunicado con el transporte público.
Nuestras recomendaciones
- Praga: Destina como mínimo un par de días para visitar la ciudad; merece totalmente la pena detenerse y conocerla a fondo.
- No te pierdas la visita al Reloj Astronómico y al Ayuntamiento, incluyendo sus subsuelos, para entender la historia de la ciudad.
- Es imprescindible pasear por la zona del Castillo y cruzar el famoso Puente Carlos, los dos iconos más representativos de la capital checa.
- ¡Aprovecha para pasar por la lavandería y dejar toda tu ropa a punto!


