Vía verde del Aceite

Ruta circular por la Vía Verde del Aceite y la Campiña: 412 km en bicicleta tándem

Distancia

412 km

Desnivel acumulado

+2864 m aprox. 

Tiempo en movimiento

21h 19min.

Velocidad media

19,3 km/h

Track

Wikiloc o komoot

Dureza (Escala de dureza)

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Completamos una preciosa ruta circular por las provincias de Jaén, Sevilla y Córdoba, uniendo las dos vías verdes más largas de Andalucía: la Vía Verde del Aceite (127 km) y la Vía Verde de la Campiña (92 km).

Aprovechando la Semana Santa de 2026, entre finales de marzo y principios de abril, decidimos recorrer en nuestra bicicleta tándem estas espectaculares tierras en una de las fechas más emblemáticas de la cultura local. Durante cuatro días, pedaleamos alrededor de 412 kilómetros, conectando algunos de los pueblos y ciudades con más encanto del sur de España.

Además de visitar las monumentales Jaén y Córdoba, paseamos por las calles de Cabra y Marchena, y atravesamos pueblos de postal como Puente Genil, Écija, Cañete de las Torres o Zuheros. Aunque las poblaciones poseen un magnetismo especial, el viaje nos regaló un contraste fascinante: pasar del ajetreo, la emoción y el estruendo de las procesiones en el corazón de los pueblos, a la paz absoluta de las sierras, donde el silencio solo lo rompe el rodar de nuestro tándem.

La verdadera esencia de la ruta reside en ese cambio de ritmo: un avance imparable por un océano infinito de olivos, donde cada colina revela un horizonte nuevo y el tándem nos sumerge de lleno en el alma alegre y vibrante de Andalucía.

Las 4 etapas para unir las 2 vías verdes

EtapaRutaDistancia (Km)Desnivel Acum. (m)Dureza (1-10)
1/4Jaén – Cabra91+5203/10
2/4Cabra – Marchena111+5273/10
3/4Marchena – Córdoba104+5104/10
4/4Córdoba – Jaén106+13075/10
TotalJaén – Jaén412+28643,75/10

Vía Verde del Aceite: El mar de olivos y sus viaductos de hierro

Con sus 127 kilómetros, la Vía Verde del Aceite es la más larga de Andalucía. Discurre sobre el antiguo trazado del «Tren del Aceite», conectando Jaén con la Subbética cordobesa. Es una ruta que impresiona por su escala y su ingeniería decimonónica.

  • El paisaje: Lo que define a esta vía es el infinito mar de olivos. Pedalear aquí es avanzar por una alfombra verde y plata que ondula suavemente hasta el horizonte.
  • Ingeniería histórica: Uno de sus mayores atractivos son los grandes viaductos metálicos diseñados por discípulos de Eiffel. Cruzar estas estructuras de hierro sobre los valles regala unas vistas espectaculares y una sensación de altura única.
  • Estado del firme: Presenta un excelente estado de conservación. El trazado alterna tramos de asfalto y vía compartida con zonas de asfalto rojo exclusivo para ciclistas y peatones. Es un terreno muy agradecido para el rodar suave del tándem, permitiendo mantener velocidades constantes sin preocuparse por los baches.

El Tren del Aceite

Inaugurado en 1893, este trazado fue la arteria principal para transportar el «oro líquido» de Jaén y Córdoba hacia el puerto de Málaga. Tras décadas siendo el motor económico de la Subbética, la línea cesó su actividad definitiva en 1985, dejando como herencia sus espectaculares viaductos metálicos.

Pasarela Vía verde del Aceite
En uno de los viaductos que encontramos en la Vía Verde del Aceite.

Vía Verde de la Campiña: Entre lomas y horizontes cerealistas

La Vía Verde de la Campiña une las ciudades de Córdoba y Marchena a lo largo de 92 kilómetros. Aunque comparte el origen ferroviario, su carácter es completamente distinto, ofreciendo un paisaje más abierto y una luz muy especial.

  • El paisaje: Aquí el olivar deja paso a las lomas cerealistas de la campiña sevillana y cordobesa. En primavera, el verde intenso de los cultivos contrasta con el cielo azul, creando una paleta de colores vibrante y llena de vida.
  • Sensación de amplitud: Al ser un terreno menos quebrado que las sierras, la visibilidad es enorme. Es un trazado que invita a un rodar constante, donde la paz de los campos abiertos es la protagonista absoluta del camino.
  • Estado del firme: A diferencia de la del Aceite, esta ruta es mayoritariamente de zahorra compactada (tierra). Aunque está en buen estado, es un firme más «natural» que requiere neumáticos con algo más de dibujo y mayor atención en el tándem si el terreno está muy seco o ha llovido recientemente. Es una superficie que transmite una conexión más directa con el entorno rural.

El Marchenilla

Entró en servicio en 1885 bajo la gestión de la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces.Su objetivo era estratégico: conectar la línea Córdoba-Málaga con la de Sevilla-Cádiz, vertebrando las ricas tierras cerealistas de la campiña. Conocido cariñosamente como el «Marchenilla», este tren fue el cordón umbilical de pueblos que vivían del grano y el ganado, hasta que el último convoy circuló por sus vías en 1970.

Vía Verde de la Campiña - Valchillón - Punto final, Córdoba
Para nosotros, el final de la Vía Verde de la Campiña, a las afueras de Córdoba.

Las antiguas estaciones de estilo neomudéjar que salpican la ruta y los edificios de gestión ferroviaria son los últimos testigos de aquel trasiego de vagones cargados de aceituna y trigo que hoy hemos sustituido por nuestras alforjas.

Logística: de casa (Esparreguera – Barcelona) a Jaén

Para realizar esta ruta circular, nos desplazamos con nuestra furgoneta, lo que nos permitió total flexibilidad con el transporte del tándem. Organizamos el viaje de la siguiente manera:

  • Ida: Salimos por la tarde desde Esparreguera y paramos a dormir en Valencia para dividir el trayecto. Aunque al día siguiente nos levantamos a las 5:00h para completar los kilómetros restantes hasta Jaén, el hecho de fraccionar el viaje nos permitió descansar durante la noche. El madrugón valió la pena, ya que nos permitió llegar a tiempo para organizar el equipo y comenzar la primera etapa antes del mediodía.
  • Punto de inicio: Una vez en Jaén, dejamos el vehículo aparcado en las inmediaciones del Polideportivo Las Fuentezuelas. Es una ubicación estratégica al estar muy cerca del inicio de la Vía Verde del Aceite.
  • Vuelta: Tras finalizar los cuatro días de ruta, emprendimos el regreso de madrugada, saliendo a las 4:00h. Esta planificación nos permitió realizar el trayecto del tirón hasta casa y evitar complicaciones de tráfico.

Equipaje 

Para esta ruta, equipamos el tandem con: 

  • 2 alforjas traseras de 20L
  • 2 bolsas de manillar (aunque 1 la llevamos sobre las alforjas)
  • 2 bolsas de cuadro 
  • 3 bidones 

Entra aquí para saber más sobre cómo equipar un tándem y qué llevar en este tipo de viajes.

Valoración final 

Cerrar el círculo en Jaén tras 412 kilómetros ha sido mucho más que completar un track en el GPS. Esta ruta circular, uniendo las dos vías verdes más largas de Andalucía, nos ha regalado una experiencia inesperadamente agradable y divertida; fue un plan de última hora y superó completamente nuestras expectativas.

Lo mejor de la ruta

  • El contraste cultural y paisajístico: Pasar del silencio absoluto de los mares de olivos y las lomas de cereal al estruendo de tambores, cornetas y el fervor de la Semana Santa en pueblos como Cabra, Marchena o Córdoba. Es una forma única de conocer una pequeña parte de Andalucía.
  • Infraestructura de altura: La Vía Verde del Aceite es, sencillamente, un lujo para el cicloturismo. El estado del firme y la espectacularidad de sus viaductos de hierro (con ese sello inconfundible de la escuela Eiffel) la hacen muy entretenida, segura y cómoda.

Los desafíos del Tándem

  • El factor viento: Como pudimos comprobar en la Vía Verde de la Campiña, la ausencia de árboles y el terreno abierto pueden convertir una etapa «fácil» en un ejercicio de resistencia pura. ¡Remar contra el vientos moderados pone a prueba cualquier sincronización de pareja!
  • La logística en fechas señaladas: Viajar en Semana Santa es precioso, pero exige una planificación extra. Encontrar alojamiento (¡reservad con antelación!) y moverse por centros históricos colapsados con un tándem de 2,5 metros es, cuanto menos, un reto de habilidad.
  • El firme variable: Mientras que el Aceite es una «autopista» roja, la Campiña requiere más atención por sus surcos y tramos de tierra, especialmente si ha llovido.

Conclusión

Esta ruta es perfecta para quienes buscan un viaje de sensaciones. No es una ruta de alta montaña, pero su desnivel acumulado y las distancias la hacen lo suficientemente exigente (3,75/10 en nuestra escala) para sentir que te has ganado cada ración de lechón o cada plato de muflón.

Las cuatro jornadas tienen su aquel; incluso el tramo final, que enlaza ambas vías verdes, sorprende con ese carácter solitario de sus carreteras secundarias y pistas que remontan loma tras loma, atravesando pequeñas poblaciones que conservan toda su esencia

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