Vía Verde del Aceite y de la Campiña Etapa 4/4: Córdoba – Jaén
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Distancia |
106 km |
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Desnivel acumulado |
+1307 m aprox. |
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Tiempo en movimiento |
6h 13 min. |
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Velocidad media |
17 km/h |
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Track |
Wikiloc o komoot |
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Dureza (Escala de dureza) |
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Nos levantamos temprano, sobre las siete y media de la mañana, para disfrutar de una Córdoba que nada tenía que ver con el bullicio del día anterior; las calles estaban solitarias y en calma. Caminamos hasta la Mezquita-Catedral, una visita que merece totalmente la pena por su espectacular arquitectura. Como apunte logístico, las entradas se compran fuera del recinto (esquina de la calle Torrijos con Amador de los Ríos), ya que en Semana Santa no estuvo disponible la opción de entrada gratuita que hay normalmente de 8.30 a 9.30h. Tras maravillarnos con el interior y pasear por el Patio de los Naranjos, recorrimos la Judería y la emblemática Calleja de las Flores. Para redondear la mañana, desayunamos en Casa Don Pepe, junto al Templo Romano, donde nos sirvieron los que probablemente son los mejores churros de Córdoba a un precio muy económico (12,40€ por 2 zumos de naranja, dos medias tostadas de jamón y una ración de churros).

Sobre las once de la mañana regresamos al hotel para preparar las alforjas y, entonces sí, salimos pedaleando. Antes de abandonar definitivamente la ciudad, nos detuvimos en la calle «Acera mira al río». Desde allí disfrutamos de una de las panorámicas más espectaculares, con el Puente Romano recortándose sobre el Guadalquivir. Tras capturar esa última imagen, empezamos a pedalear siguiendo el carril bici en paralelo al río para después enlazar con la N-4 durante unos 20 km hasta cruzar Alcolea.

A partir de ahí, el trazado se volvió mucho más solitario; continuamos por carreteras secundarias, algunas medio asfaltadas y otras directamente pistas de tierra en buen estado. Fuimos alternando estos parajes rodeados de inmensos olivares donde, aunque el viento sopló con menos fuerza que ayer, se hizo notar especialmente durante las primeras horas. Tras remontar varias montañas no muy grandes, llegamos a Cañete de las Torres, donde paramos a comer en la plaza principal. Nos sirvieron pechuga a la plancha y un lechón ibérico riquísimo. Intentamos comprar provisiones allí mismo, pero al ser Jueves Santo no había nada abierto.

Para seguir hacia Porcuna, tomamos la carretera 306. Los primeros 4-5 km tienen un arcén muy generoso por donde suelen ir los tractores, y aunque luego se estrechó al metro y medio habitual, la subida cuenta con dos carriles que la hicieron muy segura pese a que se nos hizo larga y dura. Aquí se nos presentó la opción de subir al pueblo por una pista de tierra, pero la descartamos porque pintaba bastante más dura y, como nos esperaba aún mucho desnivel, preferimos seguir por el asfalto aprovechando que apenas pasaban coches.
Al llegar arriba, valoramos dos opciones durante un buen rato. La primera era seguir por la carretera principal, más corta y con un desnivel asequible, pero el paisaje no nos entusiasmaba y temíamos que hubiese más tráfico. Finalmente nos decantamos por la segunda opción: pedalear por carreteras mucho más secundarias. Aunque esta alternativa es más larga y presenta un desnivel bastante superior, transcurre por un paisaje precioso de olivos y campos. Tomamos la A305 dirección a Alarilla y después enlazamos con la JV2044 dirección a Escañuela. Superamos una y otra vez montañas que, sin ser muy exigentes, se hicieron duras por el cansancio acumulado. En Escañuela, por suerte, encontramos un bar abierto donde compramos unos dulces, ya que solo nos quedaba una barrita.
Justo después del pueblo, tomamos una pista a la derecha conocida como la calle Don Andrés Bueno Rodríguez, una excelente alternativa a la carretera. Una de las subidas más exigentes fue la del Cerro Piedra Partida, donde paramos a merendar los dulces que habíamos conseguido en Escañuela; ese chute de energía nos sentó de maravilla para afrontar el último esfuerzo. Tras esa subida tuvimos que superar algunas lomas más, pero el chute de energía de la merienda nos permitió seguir remontando una ladera tras otra sin desfallecer. Continuamos ganando metros de desnivel hasta alcanzar finalmente el inicio de la Vía Verde del Aceite en Jaén, donde nos esperaba la furgoneta para poner fin a esta ruta circular de más de 400 kilómetros en 4 días.

Como llegamos casi a las nueve de la noche, nos fuimos directos al hotel que habíamos reservado en Torredonjimeno; en Jaén no quedaba prácticamente nada disponible y lo poco que encontramos tenía precios prohibitivos, superando los 200€ la noche. Cenamos en el restaurante Julio, situado a apenas dos minutos caminando del hotel en el mismo polígono. Aunque por un momento sopesamos bajar al centro del pueblo a dar un paseo, el concepto de «turismo nocturno» se redujo rápidamente a lo que tardamos en llegar del restaurante a la cama.
Jaén
Conocida como la capital mundial del aceite de oliva, la ciudad se asienta a los pies del Castillo de Santa Catalina. Su gran joya es la Catedral renacentista, obra maestra que sirvió de modelo en América, junto a los Baños Árabes del Palacio de Villardompardo, los más grandes de España. Sus calles empinadas ofrecen vistas espectaculares al mar de olivos que rodea toda la provincia.
Al día siguiente, ya descansados, aprovechamos para visitar la ciudad de Jaén antes de emprender el viaje de vuelta. Llegamos con la furgoneta y la aparcamos en el parking del recinto ferial. Pronto descubrimos que la ciudad no iba a dar mucha tregua a nuestras piernas, ya que sus calles están llenas de cuestas pronunciadas que nos obligaron a realizar un último esfuerzo para recorrerla a pie. Al ser Semana Santa e ir con un vehículo de dimensiones considerables, no vimos viable intentar entrar al centro, por lo que nos tocó caminar unos 30 minutos desde el parking hasta llegar a los Baños Árabes. En otra época del año, lo más recomendable sería intentar aparcar en el centro para ahorrarse toda la subida desde el parking.
Es imprescindible la visita al Palacio de Villardompardo, en el que están ubicados los Baños Árabes (entrada gratuita). En la segunda planta hay un mirador que ofrece una panorámica fantástica de la ciudad y el mar de olivos. También visitamos la Catedral y subimos al Castillo de Santa Catalina, que ofrece unas vistas espectaculares.

Alojamiento
Hotel Twist 61€ (habitación doble con baño privado). Situado en el polígono del pueblo. Las habitaciones son sencillas pero funcionales y amplias. Una opción práctica y cómoda con facilidad de aparcamiento para el vehículo y espacio interior en el que guardar el tándem.
Nuestras recomendaciones
- Córdoba: es imprescindible la visita a la Mezquita-Catedral, el barrio de la Judería y el Puente Romano. Para desayunar, Casa Don Pepe es un acierto seguro; no puedes perderte sus churros.
- Logística en festivos: aprovecha que en la ciudad los comercios sí que están abiertos para conseguir provisiones. A lo largo de la ruta se pasan pueblos pequeños en los que es difícil conseguir suministros.
- Elección de ruta: en Porcuna, según el tiempo del que dispongas y el cansancio, valora cuál es la mejor opción para ti.
- Jaén: no puedes perderte la visita a los Baños Árabes.


